Tema 2.5.- Hacienda en España.
Durante el siglo XVIII sigue siendo deficitaria, es decir, más gastos que ingresos.
El sistema fiscal en Castilla es el mismo que en la época de los Austrias. En la corona de Aragón Felipe V introdujo un cambio, la Única Contribución, que benefició a todos esos territorios desde el punto de vista económico.
Ese deficit se agrava en la decada de 1770-1780, porque España apoyará financieramente a los colonos rebeldes de América en contra de los ingleses (Francia y España apoyan a esos rebeldes porque su objetivo es debilitar a Inglaterra) y, además, declara la guerra contra Inglaterra. El problema es que Inglaterra domina el mar en ese momento, por lo que se cortan los suministros que llegan de América (se acabó la plata y las materias primas que se traían a España, y las mercancías que España llevaba a América).
La solución que se adopta son los Vales Reales (hasta ahora eran los préstamos solicitados a banqueros extranjeros), el inventor fue Francisco Cabarrús, un ilustrado francés afincando en España. Los Vales Reales son un hibrido entre billetes de banco y deuda pública. Como billetes de banco se pueden utilizar en el comercio al por mayor y el Estado está obligado a admitirlos, por ejemplo, como pago de impuestos, no se pueden utilizar en el comercio al por menor, ni en el pago de salarios, la razón es que tienen un alto valor los Vales Reales. Como deuda pública reportan un interés del 4% anual y son amortizables a los 20 años.
La primera emisión se realiza en 1780 y va a tener un gran éxito e, incluso, hay peticiones. Como funcionan tan bien las emisiones se repiten durante el reinado de Carlos III y durante el de Carlos IV, hasta un total de 7 emisiones.
El gran volumen de Vales Reales hará que estos se deprecien, pierdan su valor. A finales del siglo XVIII habrán perdido el 50% de su valor nominal, a principios del siglo XIX el 95%, es decir, nadie los quiere.
El primer motivo es que hay una sobreemisión, el segundo motivo es que no se crea una institución que garantice suficientemente la convertibilidad de los Vales. Precisamente con esta intención, la de la institución, Cabarrús presenta en 1782 una solicitud para crear un Banco Central, es aprobada la solicitud y se llamará Banco Nacional de San Carlos (puede emitir billetes, es el primer banco español y los primeros billetes españoles). El banco es una Sociedad Anónima por acciones, una entidad privada, tenía como funciones las propias de un banco privado (admitir letras de cambio, giros, pagares, depósitos), pero, además, tenía una serie de funciones privilegiadas, que eran el suministro del ejército y la marina, el pago de las casas diplomaticos españoles en el extranjero a cambio de un porcentaje de beneficios. Además, tenía el monopolio de la extracción de plata fuera de las fronteras españolas. Y otra de las funciones privilegiadas era la emisión de billetes de banco, de todas formas los billetes no tuvieron demasiada aceptación (era un producto mejor los Vales).
El Banco de San Carlos pretendió fomentar la economía del país, para ello financia la construcción de canales de navegación (y que llevaban agua a las tierras) que no se terminaron, también apoyo financieramente a la creación de una compañía comercial, la Compañía de Filipinas.
La Compañía de Filipinas no reporto beneficios, además, el banco invirtió en la compra de deuda pública francesa justo antes de la revolución, el resultado fue que el Banco de San Carlos prácticamente quebró. Cabarrús acabó en la carcel acusado de malversación de fondos, y el banco no se recuperaría, porque posteriormente con Carlos IV iria peor.
El Banco de San Carlos en el siglo XIX pasa a llamarse Banco de San Fernando y el Estado introduce liquidez en el banco. En el siglo XX pasa a llamarse Banco de España.
Se van a crear las Sociedades Económicas de Amigos del País, son instituciones de tipo cultural, están fundadas por los ilustrados, es decir, iniciativa privada. La primera sociedad económica se crea en Vascongadas en 1765 e, inmediatamente, se crea la Matritense que elaborará unos estatutos bastante completos y el Estado adopta esos estatutos como modelo obligatorio para todas las sociedades que se funden después. Se dedicaban a impartir clases, sobre todo de economía, hacer traducciones, realizar concursos, realizan publicaciones. Sus miembros investigan, es decir, se van a convertir en el foco difusor de la Ilustración. La integran nobles, eclesiasticos y, fundamentalmente, funcionarios.
Todas las reformas de los ilustrados se mantienen con gran fuerza hasta 1789, con la Revolución Francesa se produce un corte, una parada, todos los ilustrados retroceden en sus posturas reformistas e, incluso, los más exaltados tienen miedo a los acontecimientos que se producen en Francia, consideran que es un caos.
